25 junio 2018

Feminismo en la moda: ¿Marketing o reivindicación real?


En las imágenes:
Camiseta 'El futuro es femenino' y Jennifer Lawrence con camiseta de Dior 'Todos deberíamos ser feministas'

Nos encontrados sumergidos en un movimiento feminista mundial, en la que la lucha por la igualdad entre mujeres y hombres, se ha convertido en una corriente necesaria para la sociedad actual. La moda, que en cierto aspecto refleja el momento en el que nos encontramos, ha cogido la bandera del feminismo y la ha llevado al la industria, estampando prendas y complementos con mensajes reivindicativos, pero ¿realmente se trata de un apoyo al feminismo real o simplemente es una estrategia de marketing muy estudiada?


De izqu. a derech.:
Lane  Bryant a favor de la visibilización de las tallas grandes, Chanel p/v 2015, camiseta de Dior 'Todos deberíamos ser feministas', sudadera de Rebecca Minkoff 'El poder femenino' y camiseta de Prabal Gurung 'Las mujeres sólo quieren derechos fundamentales'

Todo empezó con Maria Grazia Chiuri. Después de que dejara su cargo como directora creativa de Valentino, la diseñadora, sustituyó a Raf Simons en Dior. Durante su desfile para la primavera-verano del año pasado, podíamos ver una camiseta en la que se leía un contundente mensaje: 'Todos deberíamos ser feministas' Después de que la prensa se hiciera eco de la rotunda frase, las celebrities se encargaron de popularizarla. Famosas como Chiara Ferragni, Rihanna, Kendall Jenner, Natalie Portman o Jennifer Lawrence, lucían la prenda, reivindicando el feminismo sin necesidad de decir ninguna palabra. Apoyaban el movimiento con un sencillo texto, impreso en una camiseta que rondaba los 500 euros.

Tras el éxito de Dior, decenas de firmas le siguieron y se inspiraron en el mensaje para crear más camisetas en Prabal Gurung, Rebeca Minkoff, Stella McCartney, Zadig & Voltaire... Tal ha sido la 'fiebre' por esta tendencia, que no resulta difícil encontrar piezas similares en firmas low cost. Y, precisamente, ahí se encuentra el dilema. Ya son muchos los que critican la postura de erigir el feminismo como una tendencia (temporal, como la mayoría de ellas) y no como lo que realmente debería ser, una corriente que consiga implantar una igualdad real y palpable en la sociedad.

Lo mismo le sucedió a Karl Lagerfeld, cuando cerró su desfile de Chanel p/v 2015, simulando una manifestación feminista. Muchas voces fueron las que estuvieron en contra, asegurando que la escena tan sólo servía como frivolización hacia una lucha que intenta, desde hace siglos, ser tomada en serio. Y, es que ¿se aprovechan las marcas de la alta popularidad y aceptación que está tomando el feminismo para aumentar sus ventas?


En las imágenes: 
Sudadera de Dior o/i 2018 'No es no' y una activista del grupo FEMEN irrumpiendo en el desfile de Nina Ricci.

Los más duros, atacan al sistema para buscar una respuesta a la situación. Aseguran que el feminismo  ataca a las entrañas del patriarcado, acunado por el sistema capitalista en el que vivimos y que, viéndose amenazado por este tipo de nuevos flujos, se 'adapta' a los movimientos sociales, apropiándose de estos mensajes, produciéndolos de manera más inocua y consiguiendo así, ayudar a aumentar los beneficios de las empresas que los utilicen. Una estrategia para desactivarlos y continuar alimentando al sistema.


La lucha por la aceptación de las tallas grandes de las modelos dentro de la industria, es otro de los temas más redundantes. Cada vez son más las firmas que abogan por añadir distintos cuerpos a los desfiles, pero la realidad, es que la delgadez, en ocasiones extrema, sigue siendo lo que abunda en las pasarelas. Además, cada vez son más las críticas que nacen ante la idea de que las tallas que superen la 42, sean consideradas plus size. Grupos feministas como FEMEN, que irrumpieron en el desfile de Nina Ricci en 2013, en lucha por la cosificación de las modelos, creen que al mundo de la moda aún le queda mucho que aprender sobre el feminismo.

Y, entonces ¿por qué apropiarse de estos mensajes y estamparlos en ropa y complementos? ¿están los diseñadores intentando visibilizar la situación o tan sólo buscan apropiarse de ello para incrementar sus beneficios?